La calle Ahumada es una de las vías históricas más importantes del centro de Santiago. Su origen se remonta a los primeros tiempos de la ciudad, cuando las calles recibían sus nombres a partir de los propietarios de los solares. El nombre Ahumada estaría asociado al solar de Valeriano de Ahumada, ubicado en este sector del trazado original de Santiago.
Durante el siglo XIX, Ahumada se consolidó como una de las principales vías comerciales de la capital. Su importancia aumentó todavía más con el desarrollo del transporte urbano: los primeros carros de sangre de Santiago circularon precisamente por Ahumada y Estado, conectando el centro con sectores comerciales como el Mercado.
A comienzos del siglo XX, la calle ya formaba parte del núcleo comercial y financiero de Santiago. En sus cuadras se encontraban tiendas, sastrerías, talabarterías, hoteles y diversos establecimientos destinados a una creciente sociedad urbana y consumidora. La historia de Santiago de René León Echaiz, por ejemplo, menciona establecimientos como la Corsetería Puget, las talabarterías Coudeau y Camallez y Depassier, además de otros importantes comercios instalados en Ahumada.
Hacia 1920, Ahumada representaba muy bien el Santiago moderno que comenzaba a consolidarse. La ciudad todavía conservaba numerosos elementos de su pasado decimonónico, pero convivían con ellos nuevos edificios comerciales, publicidad, transporte eléctrico y una intensa actividad peatonal. Las fotografías de la época muestran a Ahumada como una calle densamente transitada y estrechamente vinculada a la vida cotidiana del centro. Un registro de 1910, por ejemplo, ya identifica tanto la calle Ahumada como su cruce con Agustinas entre las imágenes representativas del Santiago de comienzos del siglo XX.
El año 1920, además, le otorgó a la calle una particular relevancia política. El 21 de julio de 1920, en medio de un clima de fuerte tensión política y nacionalista, la sede de la Federación de Estudiantes de Chile, ubicada en Ahumada 73, fue asaltada y destruida. La Biblioteca Nacional conserva fotografías que registran el episodio en la primera cuadra de Ahumada, incluyendo el incendio de la biblioteca de la Federación.
Con el paso de las décadas, Ahumada se transformaría definitivamente en uno de los grandes ejes comerciales de Santiago. En 1977, su tramo central fue convertido en el Paseo Ahumada, destinado exclusivamente al tránsito peatonal, consolidando una vocación comercial que ya llevaba más de un siglo.
Calle Ahumada en 1920 [Fotografía], colección Gonzalo Valdés, 1920, CC0 — Dominio Público. Archivo Enterreno https://www.enterreno.com/moments/cl6728