Viña del Mar se encuentra en la costa central de Chile, en la actual Región de Valparaíso, inmediatamente al norte de Valparaíso. La ciudad se desarrolló en torno al valle recorrido por el estero Marga Marga, que desemboca en el océano Pacífico y que históricamente ha sido uno de los principales elementos geográficos de la ciudad.
Antes de convertirse en ciudad, el territorio estaba ocupado principalmente por terrenos agrícolas divididos en dos grandes haciendas: La Viña del Mar, ubicada al norte del estero, y Las Siete Hermanas, al sur. El nombre de Viña del Mar proviene de los antiguos viñedos establecidos en la zona durante el período colonial. Con el tiempo, las tierras pasaron por distintos propietarios hasta llegar a Francisco Xavier Álvarez y posteriormente a su hija, Mercedes Álvarez, quien se casó con el ingeniero y empresario José Francisco Vergara.
El desarrollo urbano estuvo estrechamente relacionado con la llegada del ferrocarril. En 1855 se inauguró el primer tramo ferroviario entre Valparaíso y Viña del Mar, conectando la zona con el principal puerto del país y convirtiendo al entonces pequeño asentamiento en un lugar mucho más accesible. El ferrocarril fue fundamental para su posterior crecimiento y para la llegada de visitantes desde Valparaíso y Santiago.
La ciudad fue fundada oficialmente el 29 de diciembre de 1874, cuando se aprobó el proyecto de urbanización elaborado por José Francisco Vergara. Cinco años después se creó la Municipalidad de Viña del Mar. Desde entonces comenzó un rápido proceso de loteo y urbanización, acompañado por la instalación de industrias, nuevas calles, servicios y residencias. En pocas décadas, el antiguo espacio rural se había convertido en una ciudad.
Durante las últimas décadas del siglo XIX y comienzos del XX, Viña del Mar adquirió además un nuevo carácter: el de balneario de veraneo. Familias acomodadas de Santiago y Valparaíso comenzaron a construir grandes quintas y residencias, mientras aparecían hoteles, clubes, restaurantes y lugares destinados al ocio. Los sectores de Miramar y Recreo fueron de los primeros espacios balnearios, y la ciudad comenzó a ser asociada con el descanso, la vida social y los baños de mar.
El crecimiento no fue exclusivamente turístico. Viña del Mar también desarrolló una importante actividad industrial. La Compañía de Refinería de Azúcar, establecida en 1873, y posteriormente empresas como Lever & Murphy, contribuyeron a convertirla en un centro industrial, generando empleo y favoreciendo el crecimiento urbano. Así, durante las primeras décadas del siglo XX convivían en la ciudad las áreas residenciales y comerciales con fábricas y sectores industriales.
El terremoto de 1906 marcó otro punto importante en su historia. Aunque Viña del Mar también sufrió daños considerables, la destrucción de Valparaíso provocó el traslado de numerosas familias e industrias hacia la ciudad, acelerando su crecimiento y reforzando su integración con el puerto. Durante los años siguientes, Viña del Mar fue adquiriendo cada vez más importancia como ciudad residencial, industrial y balnearia.
Para 1925, la ciudad se encontraba precisamente en esa etapa de transición. Ya era uno de los principales lugares de veraneo de Chile y contaba con una estructura urbana consolidada, pero todavía no había experimentado la gran transformación turística que ocurriría pocos años después. La década de 1920 estuvo marcada por nuevos proyectos de urbanización y por el mejoramiento de sus espacios públicos y balnearios.
Estero Marga Marga ca. 1925 [Fotografía], colección Augusto Bruna, 1925, CC BY-NC — Solo uso no comercial. Archivo Enterreno https://www.enterreno.com/moments/cl3762